Mérida, 3 Agosto (Infoqroo).- El Gobierno de Yucatán reportó un total de 45 personas fallecidas por la COVID-19 en el recién concluido julio, 38 de estas, a partir del día 13, cuando de manera ininterrumpida han muerto dos por día, índice vigente en los dos primeros días de agosto, pese al drástico descenso de contagios en los últimos días del mes pasado.
Las 45 muertes, reportadas a lo largo del mes pasado por la Secretaría de Salud de Yucatán (SSY), representan una cifra sumamente elevada en comparación a la registrada tras el descenso, virtual a cero víctimas, entre abril y mayo pasados, cuando la enfermedad, sus contagios y consecuencias alcanzaron su pico más bajo desde el inicio de la pandemia en marzo de 2020.
Los contagios, que rondarían los 15 mil y que en la mayor parte de ese mes ascendieron prácticamente a 600, comenzaron a disminuir de manera notable en los últimos días de julio.
Si bien las muertes y los contagios no igualaron las suscitadas en la ola de COVID-19 de principios de año, propiciada por la variante Ómicron, que rebasaban mil infecciones diarias, sí aumentaron de manera exponencial tras la caída de los casos en abril, cuando hubo días sin casos de transmisiones o pérdidas humanas.
Sin embargo, el porcentaje de muertes, derivadas de contagios siguió siendo mínimo, casi simbólico, pues tomando en cuenta esa estimación de alrededor de 15 mil contagios, sería de .3, es decir, tres por cada mil, a diferencia del alrededor de ocho o 10 por cada 100 en la primera etapa de la pandemia.
Esto, según han atribuido las autoridades sanitarias, por la alta cobertura de vacunación contra ese patógeno, que, si bien ha seguido contagiando a miles de personas, tiene efectos dañinos muchísimo más limitados.
Las cifras, de decesos y contagios son las más altas en la Península de Yucatán, como ha sido durante la vigencia de la pandemia, donde Quintana Roo, pese a la altísima migración y tránsito de turistas de todo el mundo, ha tenido cifras más alentadoras.
Las muertes han incluido a personas de otros estados como sucedió con un menor del municipio de Lázaro Cárdenas, Quintana Roo, quien llegó con la enfermedad y con inmunosupresión. Murió en esta capital a los 14 años.
Las muertes de julio, iniciadas el día 2, se fueron acumulando gradualmente con solo tres días sin decesos a lo largo de ese mes: el 1, 3 y el 8.





