Chetumal, 13 de mayo (Infoqroo).- De mantenerse las cifras de contagio y de ocupación hospitalaria a la alza, Quintana Roo pasará en una semana, o máximo dos, al rojo de su Semáforo Epidemiológico Estatal, lo que significa el cierre de muchas actividades, principalmente las ligadas al turismo, por lo pronto seguimos en naranja hasta el 23 de mayo, manifestó esta noche el gobernador Carlos Joaquín González.
“Estamos en riesgo inminente de regresar al confinamiento, llevamos cinco semanas en ascenso de casos #COVID19. Del 17 al 23 de mayo nos mantenemos en semáforo naranja. ¡Este es un exhorto a triplicar esfuerzos en los hábitos para salvar vidas!”, aseveró.
“Hoy tenemos semáforo en naranja, pero si no tenemos cuidado y atenciones, es muy probable que en una semana, máximo dos, pasaremos al rojo, que significa cierre, confinamiento, cancelación, cierre de empresas y perder empleos. Eso es muy delicado”, advirtió.
Asimismo, hizo un llamado a los jóvenes, a no organizar fiestas, ni reuniones, que en este momento se encuentran prohibidas.
En el marco de su mensaje de actualización del Semáforo Estatal Epidemiológico, el mandatario quintanarroense, anunció que en este momento se tiene la cifra más alta de contagios desde que comenzó la pandemia en marzo del 2020.
Sostuvo que en este momento, los focos rojos de contagio y la atención se concentra en los municipios de Benito Juárez, donde se encuentra Cancún, Solidaridad, donde está Playa del Carmen, el “corazón” de la Riviera Maya, y Othón P. Blanco, donde está la capital Chetumal.
“Estamos a tiempo de recomponer, a mantener e incluso mejorar los protocolos, pero sobre todo a ser absolutamente responsables”, añadió.
En su mensaje, el gobernador reconoció que en las últimas cinco semanas hubo un “relajamiento” en las medidas preventivas y de sana distancia y eso se refleja ya en las cifras de contagio, de personas hospitalizadas y ocupación en los nosocomios.
También manifestó que de acuerdo con información de las mismas autoridades médicas, la mayoría de los nuevos contagiados son personas jóvenes que trabajan en el sector de servicios, que dentro de su centro laboral mantienen las medidas, pero que al salir las relajan y entonces crece el riesgo de contagio.
“Es necesario seguir trabajando en las medidas preventivas para no llegar al incremento en la ocupación hospitalaria. Estamos en color naranja, corremos riesgos. Necesitamos mejorar todos los niveles de prevención”, insistió.





