
La recesión, un fantasma que recorre el mundo: IMEF
Cancún, 23 de noviembre (Infoqroo).— Gabriel Casillas Olvera, presidente del Comité de Estudios Económicos del Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF), coincidió con el ex titular de la Secretaría de Hacienda (SHCP), Agustín Guillermo Carstens Carstens, en que “la posibilidad de una recesión mundial es baja, pero la hay y no se puede descartar”.
El ahora director general del Banco de Pagos Internacionales (BPI) dijo, luego de participar en el 25 aniversario de la Autonomía del Banco de México (Banxico), que la economía mundial se desaceleró con un crecimiento más bajo desde la crisis financiera global, situación sincronizada, ya que diferentes “tipos de países están observando esa agonía”.
En su ponencia, Agustín Carstens consideró fundamental que haya mayor coordinación de políticas, no sólo de la monetaria con la fiscal, sino también con la comercial, pues si se resuelven las disputas comerciales la economía mundial crecería más, y opinó que los países emergentes han tratado de obtener ventaja del menor nivel de tasas de interés, al reducir también las suyas.
En ese sentido, en el marco de la XLVII convención del IMEF, Gabriel Casillas declaró que hay nerviosismo en el mundo, que cada vez está más preocupado porque el fantasma de una recesión global está latente, sobre todo después de ciertos signos de desaceleración económica alrededor del planeta.
“El Fondo Monetario Internacional (FMI) cada vez está más preocupado por una recesión global y quiere juntar recursos por si se necesitan para el rescate de alguno o varios países que estén al borde” de una caída generalizada de la actividad económica, es decir, de la recesión, expresó.
El IMF plantea una reforma fiscal en tres fases: la primera es ampliar la base de contribuyentes para aumentar la recaudación e impulsar programas sociales, más si los beneficios son directos para la población que realmente los necesita, que es la gran mayoría en el país.
Dijo que la segunda y tercera fases consiste en quitar los exentos y los tasa cero del Impuesto al Valor Agregado (IVA), además de eliminar muchísimas “lagunas” para generar mucha mayor recaudación, lo que da muchísima fortaleza fiscal al aumentar la base de contribuyentes; tres, se pueden seguir los programas sociales, quitar el IMSS y juntar todos los servicios de seguridad social en un solo concepto.




