Chetumal, 23 de enero (Galu Comunicación).— Pablo Alberto Briceño Cortés, virtual dirigente del Sindicato de Trabajadores del DIF, denunció acciones dolosas que le impiden asumir funciones, por lo que ayer reinició la asamblea para buscar la toma de nota por parte de la Junta Local de Conciliación y Arbitraje.
Integrantes del Sindicato de Trabajadores del Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF) convocaron a una asamblea, en la cual se tocaría el tema de efectuar nuevo proceso de elección de la directiva, luego que no les fue entregada la toma de nota por parte de la Junta Local de Conciliación y Arbitraje.
La asamblea fue convocada por el 51 por ciento de la base trabajadora (110 personas), pero al no haber quórum para realizarla, se esperará un periodo de 10 días para retomar ese procedimiento.
Guillermo Cortés recordó que luego de la convocatoria realizada en octubre pasado quedó electo, pero no fue entregada la toma de nota, supuestamente por presuntas inconsistencias.
“Fui electo en octubre, pero no nos otorgaron la toma de nota por tres observaciones que el Tribunal nos hizo; no le pareció la urna itinerante que siempre se acostumbra; Evelia Hernández, presidenta de la Comisión de Vigilancia no entregó en su momento la convocatoria y tampoco hizo que firmaran los trabajadores a la hora de las votaciones, solo entregó las boletas y las listas rayadas”, indicó.
“Tengo 33 años de trabajar para el DIF y siempre se emplea la urna itinerante. La señora Hernández fue quien no hizo el trámite completo en su momento y tenemos que estar subsanando y por ello haremos otras asambleas”, añadió.
Guillermo Cortés aseguró que prácticamente están creando un nuevo sindicato y la autoridad no les dijo de inmediato en qué están mal, sino que esperó 60 días para marcar sus fallas.
Incluso, añadió que ayer fue convocada la asamblea, pero a muchos trabajadores no les permitieron suspender sus actividades laborales y tuvieron problemas para ocupar el domo, pese a que se solicitó permiso.
“No nos supieron decir a quién le corresponde autorizarlo. El municipio le echó la bolita a Cojudeq, que también se lavó las manos”, agregó.





