Riviera Maya, 26 de octubre (Galu Comunicación).— Con alrededor de 34 mil turistas en el destino, la Asociación de Hoteles de la Riviera Maya (AHRM) se declaró lista para aplicar los protocolos de seguridad ante la inminente llegada de la tormenta tropical Zeta a las costas de Quintana Roo.
Con una fortalecida cultura de prevención ante estos fenómenos meteorológicos, la agrupación hotelera aseguró que sus 135 hoteles, con más de 48 mil habitaciones en operación, garantizan la integridad física de visitantes nacionales e internacionales que vacacionan aquí el fenómeno meteorológico que podría convertirse en las próximas horas en huracán categoría uno.
“Estamos comprometidos a cuidar la seguridad y salvaguardar la integridad de nuestros huéspedes y colaboradores actuando de la mejor manera antes, durante y después de estos fenómenos naturales”, comentó Toni Chaves, presidente de la AHRM.
Con una ocupación hotelera actual de 35 por ciento, la hotelería organizada de la Riviera Maya se mantiene alerta desde mayo pasado ante la presencia de contingencias ambientales, con la instalación de su Comité Interno de Protección Civil para la actual temporada de huracanes en el Atlántico y el Caribe, que abarca del 1 de junio al 30 de noviembre próximo.
“Estamos tomando las medidas necesarias para cuidar a los turistas ante la presencia de la tormenta tropical Zeta. Algunos hoteles están reubicando a los huéspedes a áreas más protegidas, pero estaremos listos en caso de que las autoridades ordenen evacuar alguna zona. Estaremos atentos a seguir las instrucciones de Protección Civil”, añadió Manuel Paredes, director Ejecutivo de la AHRM.
Cabe destacar que en este mes de octubre la industria hotelera del Caribe Mexicano mostró estar preparada para actuar de la mejor manera frente a estas contingencias hidrometeorológicas como fue con el paso de la tormenta tropical Gamma y pocos días después, al enfrentar los fuertes vientos del huracán Delta, que impactó las costas del Estado con categoría dos.
En ambos casos, la AHRM reportó saldo blanco para los más de 28 mil turistas que se encontraban en la Riviera Maya, mismos que previamente fueron trasladados a refugios cómodos y seguros, en tanto las instalaciones hoteleras solo sufrieron daños menores y pudieron reactivar sus operaciones esa misma semana.





